dilluns, 25 de juny de 2012

Qué moderno el español

El DRAE se moderniza. O eso se comunicó el 22 de junio, con la quinta revisión del Diccionario de 2001 (22ª edición), que ya se han incorporado en la versión electrónica, pero que habrá que esperar hasta el 2014 para la publicación en papel.

Y, como siempre, es cuestión de gustos... Tetamen, culamen, pepero, sociata, matrimonio, friki, memoria, chatear, blog, canalillo, gayumbos...

Por un lado, es de aplaudir que la RAE no se parezca a otras instituciones normativas, como la Académie française, cuyas recomendaciones parecen adaptarse únicamente a las gentes del siglo XVII, por lo arcaico y lo endonormativo, olvidando que el francés es una lengua de uso internacional en todos los continentes, no únicamente en Francia.

Además, el consenso entre las Academias, hace que el DRAE se convierta en un útil panhispánico, adaptado (siempre es discutible el nivel de adaptación; personalmente, creo que se puede hacer más) a todas las variedades lingüísticas del español. Deja, por tanto, de ser una obra lexicográfica de España, para convertirse en una herramienta hispánica.

Por otro lado, como se afirma, el objetivo del DRAE es crear una obra que permita la comprensión de textos hispánicos escritos desde el siglo XV. Siempre es aconsejable disponer de una obra útil para resolver dudas semánticas diacrónicas, sin perder de vista su utilidad para los usos actuales. Independientemente, claro está, de la existencia de repertorios lexicográficos destinados exclusivamente a la lengua de tal periodo.

Pero, me han fallado algunas cosas... ¿Qué fue del "güisqui"? ¿Por qué "friki" y no "friqui"? ¿Por qué "USB" y no "uesebé" o "güesebé"?

Bromas a parte, hay algo que me ha resultado extraño de esta actualización: la definición de "sociata". Copio:
sociata
(Acort. de socialista y el suf. jergal -ata)
1. adj. coloq. Esp. socialista. Gobierno sociata. Apl. a pers.u. t. c. s. Los sociatas presentan su programa.

Bien, a mi entender, creo que hay un problema en esta definición... Además de coloquial, el uso del sustantivo es también despectivo, en oposición a "socialista" que sería un término sin estas connotaciones.

Y ya sólo (lo siento, soy incapaz de ponerlo sin tilde) queda aplaudir la cordura y la sensatez de la corrección de la entrada de "matrimonio", como es lógico, para adaptarla a la realidad social y jurídica existente.

Para más información, y para ver las incorporaciones, aquí os dejo este enlace a El País.