dissabte, 3 d’octubre de 2015

Kim Thúy

Fue fruto de la casualidad caer frente a la primera novela de la escritora Kim Thúy. Deambulaba por la Biblioteca General de la Universitat d'Alacant cuando vi un estante de "literatura vietnamita" con tres libros. Así que me dediqué a echarle un vistazo a cada uno de los libros.

Ru me llamó la atención. ¿Qué hacía esa novela en el estante de "literatura vietnamita"? ¿Por qué no iba a estarlo, si echamos un vistazo a los rasgos físicos de la autora y al hecho de que nació en Saigón (actual Ciudad Ho Chi Minh) en 1968?

El caso es que Ru (pubicada en 2009) es una novela escrita en francés. No obstante, el uso de esta lengua no se debe a la herencia colonial francesa sobre Vietnam, sino a la "quebecidad" de la autora. Nacida en Vietnam, vive en Montreal desde los diez años.

En francés, "ru" significa "arroyuelo" o, en sentido figurado, flujo (de lágrimas, de sangre...); en vietnamita significa "canción de cuna". Ru es, así, una novela bilingüe (como la polifonía de la migración exige), que mediante la recreación del pasado vietnamita se explora una identidad sangrienta, marcada por la guerra de Vietnam, por el exilio tras la conquista por las tropas comunistas de la República de Vietnam (Vietnam del Sur) y de su capital, Saigón.

¿Por qué llama la atención, pues, que esta novela se encuentre en el estante de la "literatura vietnamita"? En primer lugar, por su lengua de escritura: el francés. En segundo lugar por ser esta una novela claramente quebequense: el conjunto de voces con distintos orígenes que ofrecen una historia particular resulta la única definición posible para la cultura quebequense contemporánea, sin olvidar, eso sí, la diversidad de pertenencias identitarias:
En aquella misma época, mi patrón recortó de un periódico de Montreal un artículo que reiteraba que la "nación quebequesa" era caucásica, que mis ojos rasgados me clasificaban automáticamente en una categoría aparte aunque el Quebec me hubiera concedido mi sueño americano, aunque me hubiera acunado durante treinta años. ¿A quién amar entonces? ¿A nadie o a cada cual? Elegí amarlos a todos, sin pertenecer a ninguno. (Ru, Ed. Alfaguara, 2010, p. 88)
Sin duda, la precisa pluma poética de Kim Thúy, la agilidad de la narración y el recorrido por los recuerdos de su infancia, de su familia y de su ciudad, por los de las peripecias del viaje y del exilio, hacen de Ru una novela extraordinaria y llena de reflexiones sobre la vida.
Por eso nunca sintió curiosidad por conocer su verdadera fecha de nacimiento. La fecha oficial, en su certificado registrado en el ayuntamiento, corresponde a un día sin bombardeos, sin explosión de minas, sin toma de rehenes. Tal vez los padres consideraban que la existencia de sus hijos comenzaba el primer día en que la vida normal recuperaba su curso, y no en el instante de sus primeras respiraciones. (Ru, Ed. Alfaguara, 2010, p. 74)

diumenge, 6 de setembre de 2015

El pan a secas

Mohamed Chukri es un escritor marroquí, nacido en 1935 (en la época del antiguo protectorado español de Marruecos) en la aldea de Beni Chicar, cerca de la ciudad española de Melilla. Si bien su obra no es muy extensa, se ha convertido en un nombre clave de la literatura marroquí contemporánea por su novela El pan a secas.

Es interesante de esta novela rastrear por su proceso de edición y de traducción, que estan íntimamente ligados. Parece ser que el germen de la novela está en la transcripción que Paul Bowles hizo de lo que Mohamed Chukri le dictó en español. Así, Bowles publica en 1973 la traducción de esa novela dictada por Chukri con el título For Bread Alone. Años más tarde aparece la traducción al francés de la mano de Tahar Ben Jelloun, con el título Le pain nu (1980), la tradución al árabe con el título Al-khoubz Al-hafi (literalmente, "El pan descalzo") y la traducción al español de la mano de Abdelah Djbilou, con el título El pan desnudo (1989). Esta novela estuvo prohibida en Marruecos desde 1983 hasta el año 2000 debido a su lenguaje y a su contenido, calificados como inmorales por las autoridades religiosas.

En 2012 aparece una nueva traducción, a cargo esta vez de Rajae Boumediane El Metni, quien corrige el título por el de El pan a secas, mucho más acorde con la idea de escasez que sugiere el tema de la novela y su título en árabe, pudiendo imaginar que el título dado por Djbilou es un calco del título de la traducción francesa. Esta novela está igualmente traducida al catalán (El pa de cada dia, 1990) y al vasco (Ogi hutsa, 2010).

De temática biográfica (dentro de la autoficción), la obra El pan a secas trata la vida de un joven de diecisiete años llamado Mohamed Chukri. Es el día a día de un chico pobre cuyo sustento pasa por ejercer de ratero, prostituto, timador o contrabandista (aunque también de sirviente doméstico, camarero o agricultor). La novela se presenta con un lenguaje soez y deshinibido, acorde a la ausencia de reglas morales que, por otro lado, es lo que se espera teniendo en cuenta las condiciones de miseria y violencia en las que está envuelto el protagonista.

Sin duda, la incomodidad de la novela viene de la falta de pudor, de la ausencia de los principios marcados por la religión, que paradójicamente se imponen a quienes ni siquiera tienen para llevarse a la boca un poco de pan como la única posibilidad de hacer frente a la muerte.

divendres, 28 d’agost de 2015

Obabakoak

En 1988, el escritor guipozcoano Bernardo Atxaga (pseudónimo de José Irazu Garmendia), publica su mayor obra narrativa, Obabakoak, gardonada con numerosos premios desde su aparición, entre los que destaca, en 1989, el Premio Nacional de Literatura (Narrativa) que concede el Ministerio de Cultura. Fue, además, la segunda ocasión en la historia de estos premios en los que se reconoció el talento creativo para una obra en una lengua diferente del español (la primera premiada fue, en 1986, la novela Xa vai o griffón no vento de Alfredo Conde, escrita en gallego). Un gran mérito, además, por lo infrecuente que resultan los premios del Ministerio de Cultura a autores en españoles que utilizan cualquier otra de las lenguas de España.

Obabakoak (en español, "los de Obaba", aunque se ha preferido mantener el título en vasco en sus traducciones que, en el caso de la española, está realizada por el mismo escritor) es una novela formada por distintas novelas cortas, que a su vez están formadas por distintos relatos, teniendo como punto en común todos los textos de esta estructura la ubicación de las historias en un pequeño pueblo (ficticio), Obaba.

Pero más allá del interés literario de esta obra maestra, que claramente lo tiene, el aspecto que quizás más me ha llamado la atención es la reflexión que el autor-narrador ofrece a través del último capítulo de Obabakoak. En el texto titulado "A modo de autobiografía", se presentan unas líneas sobre la literatura vasca (en vasco) y sobre sus problemas: fuerte componente oral y religioso al que se le suma la falta de referentes escritos de prestigio, en comparación con otras tradiciones, hecho que provoca que los escritores contemporáneos deban realizar sus creaciones casi partiendo desde cero, casi inventando una tradición literaria que, paradójicamente, se expresa en una de las lenguas más antiguas del mundo que actualmente sigue hablándose.

Porque un escritor vasco actual, es decir, un escritor que comenzó a escribir en euskara allá por los años setenta, se parece mucho a ese adolescente que figura en la primera viñeta de las sesenta y tres que tiene el tablero [del juego de la Oca] y que, por todo equipaje, sólo lleva un hatillo. [...] Mirábamos nuestro hatillo y allí no encontrábamos más que cinco o diez libros escritos en la lengua en que pretendíamos escribir.
Bernardo Atxaga, Obabakoak, 1988 (2007 en Alfaguara), página 370

dissabte, 8 d’agost de 2015

Confidences à Allah

Existe una gran diferencia entre "fe" y "religión". La primera es la comunicación directa de la persona con Dios; la segunda es una creación humana destinada a la esclavitud. Esta podría ser una síntesis de lo que la escritora marroquí Saphia Azzeddine plantea en su novela Confidences à Allah, publicada en 2008 (traducida al español con el título de Confesiones a Alá).

En este sentido, la vida de Jbara, la protagonista de la novela, está condicionada por ser haram. Pero esta imposición no viene de Dios, viene de los hombres. Por ello, la protagonista, en un deseo de liberarse del pecado, habla con Alá, su único amigo, su único confidente, y en el único en el que confía

Jbara, una joven campesina de la aldea de Tafafilt, pronto descubre lo que significa la palabra haram (pecado). Este término, que viene de la religión (no de la fe), es utilizado por los hombres para reducir la condición de la mujer al servilismo. En definitiva, ser mujer se reduce a ser haram, y por ello están predestinadas a servir al hombre como penitencia por ser portadoras del pecado.

Como creación del hombre, el haram está sujeto a la hipocresía. La consideración de la mujer como haram no es más que la consecuencia de la necesidad de los hombres porque así sea. Catalogadas así por ellos, se aprovechan de la situación. De tal modo, Jbara explota su condición de haram hasta sus últimas consecuencias. Jbara se transforma en Shéhérazade, siendo la prostitución la única posibilidad que tiene para seguir con vida. De este modo se plantea una cuestión central para la interpretación de la novela: ¿quién es más pecador, quien por cuestión de su sexo biológico está predestinada a ser haram y así lo asume o quien condena enérgicamente el haram y se aprovecha de él al mismo tiempo?

A través de un lenguaje violento, osceno y salido de las entrañas, Jbara utiliza la fe, a través de las confesiones que le hace a Alá, como sustento espiritual para oponerse a la religión (a la condena de las mujeres impuesta por los hombres, nunca por Dios), para descubrir que ella, como todas las mujeres, tendrán un sitio en el Paraíso tras su muerte, pues las buenas obras las juzgará solo Dios, y no los hombres y su artimaña para afirmar, a pesar de Dios, de lo que es y lo que no haram.
J'ai une question aussi mais pas pour Toi, Allah, pour les autres, ils se reconnaîtront. Est-ce que si je devenais martyre, j'aurais moi aussi soixante-douze puceaux avec une queue toute neuve au paradis? (Azzedine, Confidences à Allah, 2008, p. 140)

dimecres, 29 de juliol de 2015

Metamorfosis

Los motivos por los que la obra Die Verwandlung (traducido al español frecuentemente como La metamorfosis) se ha convertido en un referente de la literatura universal del siglo XX son más que evidentes tras su lectura. Esta obra, publicada en alemán por el checo (del entonces Imperio Austrohúngaro) Franz Kafka en 1915 tiene, junto a L'Étranger de Albert Camus, uno de los arranques más potentes de la narrativa actual:

Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto.

Pero la importancia de este relato radica en su interpretación, que es una de las cuestiones que más incitan al debate. ¿Qué nos quiso decir Kafka con la transformación en insecto de Gregorio Samsa, su protagonista? No es que sea trascendente tras el auge de las teorías de la recepción que procuran dar muerte al autor. El caso es que la diversidad de interpretaciones sobre este relato, sus múltiples lecturas, es lo que hacen de él una obra inacabada que está en constante rescritura.

Entre una infinidad de posibilidades, apostemos por una interpretación: la rebelión del protagonista frente a un mundo de obligaciones económicas provocadas por el capitalismo más salvaje. Samsa, que es comerciante, se rebelaría contra este convirtiéndose en insecto, renunciando a lo material (desde sus pertenencias, que son sacadas de su habitación hasta su propio cuerpo) y cuya consecuencia primera es el rechazo absoluto de la gente (de su propia familia) que ha decidido  seguir en él.

diumenge, 23 de juny de 2013

Valencià-iber o, de nou, la llengua dels valencians

Vinyeta d'Ortifus al Levante-EMT (imatge de Twitter)
La notícia era més aviat pròpia de la ciència-ficció: el valencià té origen en l'iber. La proposta del Partit Popular de la Comunitat Valenciana del 13 de juny de 2013 així ho afirmava, amb una quantitat brutal d'errades ortogràfiques i gramaticals (segons la normativa vigent): els més reputats i independents filòlegs i lingüistes fonamenten les atrocitats que s'hi proposen. Però quins filòlegs i lingüistes donen suport a aquesta proposta? Potser Bernard Weiss?

Abans d'entrar en matèria, voldria recordar dos coses bàsiques:

1.- L'iber és una llengua aïllada, independent de l'indoeuropeu, tot i que hi ha investigadors que la vinculen al protobasc (hipòtesi del bascoiberisme). A més, l'iber s'estenia per l'est i el sud-est de la Península, des dels Pirineus a la costa de Granada.

2.- Les llengües romàniques comencen a formar-se com una evolució del llatí vulgar i fins al segle IX no es podria parlar de "llengües romàniques". El llatí, però, no té un origen desconegut: és una llengua indoeuropea. A més, la conquesta d'Hispània pels romans va del segle III aC al segle I aC.

Això dit, és evident que una llengua romànica no pot provindre d'una llengua desconeguda, i que aquesta mateixa llengua no pot originar-se al segle VI aC (com proposa el Partit Popular), abans de la romanització de la Península Ibèrica. En resum, aquesta proposta de vinculació del valencià a l'iber és insostenible històricament i filològica.

Un altre problema d'aquesta proposta és, de nou, el "problema de la llengua". Problema que no té ningú excepte alguns governants del territori estatutàriament anomenat Comunitat Valenciana. Aquest problema, creat expressament per a dinamitar el valencià, ja va ser superat fa dècades pels lingüistes i filòlegs (en el cas que això haja suposat, efectivament, un problema). En qualsevol cas, aquestos personatges polítics tornen a carregar contra la llengua dels valencians, per avorriment, per interés polític o per ignorància. I, aquí, tornem a explicar, des de la lingüística, què passa amb el valencià.


Què passa amb el valencià?

En primer lloc, hem de deixar de banda qüestions de caire polític que no tenen res a veure amb la llengua. Els filòlegs i els lingüistes afirmen que la llengua que es parla a l'actual territori estatutàriament denominat Comunitat Valenciana és una llengua romànica (és a dir, derivada del llatí vulgar) i que no només es parla al País Valencià.

L'ens normatiu del valencià, l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (així es reconeix al punt huité de l'article sisé de l'Estatut d'Autonomia de la Comunitat Valenciana), afirma al Dictamen del 9 de febrer de 2005 que
[...] la llengua pròpia i històrica dels valencians, des del punt de vista de la filologia, és també la que compartixen les comunitats autònomes de Catalunya i de les Illes Balears i el Principat d’Andorra. Així mateix és la llengua històrica i pròpia d’altres territoris de l’antiga Corona d’Aragó (la franja oriental aragonesa, la ciutat sarda de l’Alguer i el departament francés dels Pirineus Orientals).
Per tant, el "valencià", com reconeixen tots els investigadors (els investigadors seriosos, evidentment), és la llengua que es parla a Catalunya, País Valencià, Illes Balears, entre d'altres llocs.


Qüestions lingüístiques bàsiques

El primer que s'ha de tindre present en tot aquest debat és la diferència entre "langue" i "parole" de Ferdinand de Saussure, que es recull al Curs de Lingüística General (1916), i que posteriorment serà matisat per Coseriu i per Chomsky. Per a Saussure, i de forma molt sintetitzada, la llengua ("langue") és un sistema abstracte de normes lingüístiques que es realitza, es materialitza, a través de la parla ("parole"). És a dir, la comunicació entre els parlants és possible únicament a través de la parla ("parole") i no de la llengua ("langue"), que són les normes interioritzades pels parlants.

Que jo puga escriure aquest text es deu al fet que tinc interioritzada la "langue", i per això puc produir una "parole" escrita, en aquest cas. Altrament dit, tota llengua (com a conjunt abstracte) només es pot materialitzar a través dels parlars (per no utilitzar el terme "dialecte"). La llengua és doncs un referent, inexistent fora del paper.

Aquesta llengua ("langue") es fixa habitualment en normatives, tot i que no passa en tots els casos (com per exemple, en anglés, llengua que no té una acadèmia que la regule). Hem de diferenciar diferents conceptes en la normativització de la llengua ("langue"). Aquesta llengua pot ser endonormativa (si segueix un model de les parles pròpies) o exonormativa (si segueix el model de parles alienes), monocèntrica (si només segueix el model d'una parla) o policèntrica (si segueix el model de diferents parles). A més, aquesta llengua pot ser mononormativa (si la llengua és regulada només per una normativa) o polinormativa (si la regulen diferents normatives)

L'espanyol ha sigut tradicionalment una llengua ("langue") endonormativa (per als parlants d'Espanya; per a un mexicà seria exonormativa) i monocèntrica (es basava en el model lingüístic dels dialectes septentrionals). I només està regulada per un organisme: la Real Academia Española. Actualment, però, amb el sorgiment de l'Asociación de Academias de la Lengua Española (1951) el model ha variat, per a prendre en consideració variants americanes i passar així a crear una llengua espanyola ("langue") policèntrica, tot i que mononormativa.

El valencià (seguim en el domini de la "langue"), en canvi és endonormatiu i policèntric. A més, és una llengua polinormativa (actualment la regulen l'Institut d'Estudis Catalans i l'Acadèmia Valenciana de la Llengua). Amb aquestes mateixes característiques podríem definir l'anglés (tot i que no té cap acadèmia que regule l'idioma) i el portugués.


I, de nou, què passa amb el valencià?

El principal problema del "valencià" és que sovint es confonen "langue" i "parole". Això provoca que es confonguen els conceptes de "comunitat lingüística" i de "comunitat de parla". En posaré un exemple.

Un parlant de Buenos Aires i un parlant de Burgos pertanyen a la mateixa comunitat lingüística (tots dos comparteixen la mateixa "langue"), però no pertanyen a la mateixa comunitat de parla. La comunitat de parla estaria vinculada així, a més de a la "parole" (referida a la diatopia, és a dir, als "dialectes"), a una identitat de grup diferenciat. D'aquesta manera, un parlant de Barcelona i un altre d'Alacant, pertanyen a una mateixa comunitat lingüística però a dos comunitats de parla diferenciades (si volem considerar que no es tracta d'una mateixa identitat grupal, sinó de dues diferents).

El problema que se'ns presenta és el del nom de la llengua ("langue"). No es pot recórrer al Segle d'Or per a buscar el nom d'una llengua, sinó que aquest nom s'ha de buscar a partir del segle XIX-XX, amb el sorgiment de la filologia moderna. Qualsevol altre intent és, tot senzillament, aplicar etiquetes antigues a una realitat que, a hores d'ara, és inexistent.

Tradicionalment, el món acadèmic i científic ha preferit utilitzar el nom de català per a referir-se a aquesta "langue" en qüestió. No obstant això, al País Valencià, popularment s'ha utilitzat el nom de valencià per a referir-se a la "parole" a través de la qual s'articula la "langue". Aquest ús s'ha oficialitzat i l'AVL recomana utilitzar el nom de valencià per a referir-se, per extensió, a la "langue". He preferit simplificar-ho tot molt i no entrar en qüestions polítiques a les quals ja em vaig referir en un altre article.

Finalment, davant la possible confusió que pot crear (intencionadament o no) tindre dos noms diferents per a referir-se a la mateixa "langue", existeixen experts (tot i que no és la postura més habitual) que prefereixen parlar de català-valencià, assumint la doble nomenclatura, o fins i tot de català-valencià-balear.

En qualsevol cas i amb independència del nom que vulguem utilitzar, és evident que es tracta d'una mateixa llengua ("langue"), regulada per dos entitats, l'Institut d'Estudis Catalans (que proposa una normativa lingüística que incorpora variacions prestigioses de les parles del conjunt del domini lingüístic) i l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (que, tot i mantindre la unitat de la normativa, hi incorporaria només les variacions prestigioses de les diferents parles del País Valencià).


I per concloure...

Variants diatòpiques del català-valencià
Em referiré particularment al programa La Tertúlia de Canal 9 del 20 de juny de 2013, en la qual va participar el president de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua, el senyor Ramon Ferrer (aquí en teniu el vídeo). 

En primer lloc, voldria destacar que, després d'escoltar l'entrevista, resulta evident que els tertulians Iñaki Zaragüeta (La Razón), José Luis Valencia (Mediterráneo) i Merche Carneiro (Onda Cero) poc o res saben de lingüística. Algunes de les seues afirmacions, són científicament falses (intencionadament o no). Aquests tertulians confonen "langue" i "parole", i per tant, "comunitat lingüística" i "comunitat de parla". Per això s'atreveixen a dir coses com ara que els catalans s'apropien del Tirant lo Blanc.

Els catalans s'apropien del Tirant lo Blanc en la mateixa mesura que els mexicans s'apropien del Quixot. Els andalusos s'apropien de Borges, Vargas Llosa o Cortázar, de la mateixa manera que els valencians s'apropien de Mercè Rodoreda, Martí i Pol o Carme Riera. No és que a Catalunya es diga que el Tirant lo Blanc és una novel·la catalana: el Tirant lo Blanc és una novel·la en català (o valencià, tant se val el nom). Resultaria absurd que es diga que Borges és espanyol: és lògic, però, que Borges s'estudie en Filologia Hispànica perquè és un autor que escriu en espanyol.

En segon lloc, la definició de "valencià" que apareix al Diccionario de la Real Academia Española és molt correcta i encertada: una variant de la llengua catalana que se sent com a pròpia a la major part de l'antic Regne de València. Variant es refereix a "parole", i el valencià és "parole". No és una subordinació del valencià al català: el valencià, com la resta de parles, és la manera d'articular la llengua ("langue"), que científicament rep el nom de "català", segons afirma el dictamen de l'AVL abans esmentat.

En tercer lloc s'afirma que al DRAE, la definició de "castellà" és incorrecta. Aquesta afirmació denota un complet desconeixement de la dialectologia hispànica. La diferència entre "castellà" i "espanyol" és molt clara: "espanyol" és el nom científic que rep la llengua que es parla a bona part d'Espanya i d'Amèrica Llatina (entre molts altres llocs). "Castellà" és el nom que científicament té la variant ("parole") que es parla a Castella-Lleó, igual que el "murcià", les "parles andaluses", l'"extremeny" o el "canari". És a dir, el "castellà" no existeix com a "langue". Una altra cosa molt diferent és que políticament s'haja volgut anomenar l'espanyol com a "castellà", i així ho reconeix el DRAE quan afirma que el castellà és l'equivalent de "llengua espanyola" quan es vol introduir una distinció respecte de les altres llengües parlades també com a pròpies a Espanya.

Finalment m'hauria agradat molt veure el senyor Ferrer aclarir aquestos conceptes, la diferència entre "langue" i "parole", perquè d'una vegada es deixe de manipular (intencionadament o no) la qüestió lingüística, tant per la part del Partit Popular de la Comunitat Valenciana, com d'alguns periodistes que ignoren una realitat científica: que la llengua dels valencians és la mateixa llengua que parlen els catalans, la llengua catalana(-valenciana). Així ho reconeix l'Acadèmia Valenciana de la Llengua.

És a dir, tenim una única llengua per a una única comunitat lingüística realitzada a través de diferents parles agrupades en diferents comunitats de parla (o en una única comunitat de parla, aquí el debat és possible). I això no és una qüestió de creences o de fe, és una qüestió de ciència.

Aquest article complementa l'article publicat el 30 de març de 2012 amb el nom "Eu não falo português, eu falo brasileiro".

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Post scriptum

Hui, l'Acadèmia Valenciana de la Llengua ha fet públic una declaració sobre aquest tema, en la qual es prega que es deixe d'utilitzar la llengua com a instrument polític de confrontació, i en la qual s'afirma la unitat de la llengua (segons el Dictamen de 2005). Igualment s'hi indica que la proposició del Partit Popular vulnera l'ordenament jurídic (tant per la proposta com per la normativa utilitzada en la redacció).

En definitiva, l'AVL fot una gran 'bascollà' al Partit Popular. Aquí teniu el text de la declaració.

dimecres, 19 de setembre de 2012

"Guacho", esa palabra... ¿manchega?

La lengua a veces tiene curiosidades inesperadas, peculiaridades que das por sentadas hasta que investigas un poco, limas una primera capa superficial de cotidianeidad y descubres una riqueza oculta, olvidada tras una generalización en el uso de siglos.

Mi aventura hispanista me ha llevado a conocer, por una mera casualidad, los orígenes de la palabra "guacho".

Cualquier manchegohablante (dialectológicamente hablando, entiéndase que no quiero hacer secesionismo lingüístico a pesar de las extrañas modas -enquistadas a veces- de algunas variantes diatópicas), identificaría como un patrimonialismo el término "guacho". Con patrimonialismo me refiero a esos términos de origen latino -o incluso árabe- que han evolucionado hacia los romances autóctonos, adaptándolos fonética y ortográficamente y, a veces, relexificándolos hacia nuevas acepciones.

Pero, "guacho" no es un patrimonialismo. De hecho, los orígenes de la palabra "guacho" habría que buscarlos en tierras lejanas, a varios miles de kilómetros de distancia.

La palabra "guacho" es, en definitiva, una palabra manchega de origen quechua. La lengua quechua fue la lengua de los incas, y que actualmente se sigue hablando en Perú, Chile, Bolivia y Argentina, y con la que entró en contacto el español a partir del siglo XVI.

Posiblemente, este salto de continente pudo venir condicionado por la participación de manchegos en la conquista de Perú. Recordemos que el Marqués de Santillana (Íñigo López de Mendoza), Antonio de Mendoza y Pacheco y Francisco de Mendoza y Vargas están muy vinculados tanto con la historia de Socuéllamos como con la aventura virreinal en el "Nuevo" Mundo.

Por ello, la palabra "guacho", que en quechua significa "huérfano", pudo saltar el océano y penetrar en la tierra de origen de los conquistadores y gobernadores virreinales, produciéndose posteriormente una relexificación en la que perdería el matiz de "niño sin padres" para pasar a significar simplemente "niño", eso sí, con un cierto carácter peyorativo.

La palabra "guacho", además de saltar el charco, se habría quedado en el español general de América por influencia del quechua, manteniendo el sentido de "huérfano". Así se sigue usando en Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Uruguay. Además, en Chile se utiliza para referirse a los hijos de madres solteras.

Y no es la única palabra que viene de América... ¿Alguna vez habrías imaginado que "guaje" no es una palabra de origen asturiano sino náhuatl -México-? Pues el idioma tiene estas cosas...